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Procesión de la Santa Vera Cruz

A las 20:00 horas, las Cofradías de la Santa Vera Cruz y el Santo Entierro se trasladan al Ayuntamiento para invitar a las Autoridades a participar en la procesión. Este acto de recoger a las autoridades es uso y costumbre de la cofradía y se viene realizando desde antiguo.

Concluido este acto se dirigen a la Iglesia de San Juan, donde esperan las Damas de Luz y de la Soledad.

En su interior se celebra la Adoración a la Cruz. En el pasado, y en dicho acto, los cofrades tenían la obligación de justificar, mediante cédula, el haber comulgado. Hoy día se rememora este acto entregando una limosna para la Iglesia.

A las 21 horas, la Santa Vera Cruz y el Santo Entierro procesionan los pasos de la Cruz, la Oración en el Huerto, el Ecce Homo, Jesús llevando la Cruz y el Judío del Clavo (La Desnudez). Las Damas de Luz y de la Soledad acompañan a la Virgen de la Soledad.

Al finalizar la procesión, en la Plaza de San Francisco y frente al Hospital de la Piedad, se canta una Salve a la Virgen y se reza una Oración por los enfermos de nuestra Ciudad, rememorando la costumbre del S.XVI en la que un cofrade se quedaba rezando a la puerta del Hospital de la Piedad durante el Jueves Santo.

Recorrido:

 

Partiendo de la Iglesia de San Juan, Calle San Juan, Calle de los Herreros, Plaza de la Madera, Calle de Sancti Spíritus, Plaza de Juan Calos I, Calle Dr. García Muñoz, Plaza de Santa María, La Rúa, Corrillo de San Nicolás, Calle de Santa Cruz, finalizando en la Plaza de San Francisco.

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La Santa Cruz

La Santa Cruz Es considerado la insignia de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y se encuentra en la Ermita de la Soledad.La Cruz fue realizada por Miguel González Domínguez, ebanista benaventano y abuelo del responsable actual del paso, a principios del siglo XX por encargo del Conde Patilla, quien cedió también el nogal del que se realizó la obra. La talla es obra de un escultor zamorano y los dorados fueron realizados por José López Santiago (Pepe Guerra), padre de los hermanos cofrades Ángel Luis y José Carlos, en su taller de forja de Benavente.

La Oración en el Huerto

Fue donado por Don Leopoldo de Tordesillas y Fernández-Casariego, diputado a cortes por el distrito de Benavente durante la época de la Restauración, y se estrenó en Benavente en el año 1930.

Es un paso del escultor valenciano Pío Mollar, artista que se sitúa en la tradición de la escuela levantina, marcada por escultores como Benlliure.

Se ha esmerado la encarnación del rostro: hay todo un gesto narrativo en la figura de Jesús quien alza el rostro expresando a la vez angustia y resignación. Destaca en la obra el logrado tratamiento de las ropas y detallismo de las túnicas. Presentan estas imágenes motivos decorativos imitando el bordado en oro, con temas alusivos a la Pasión, como el Cáliz en el pecho de Jesús y la Cruz en el Ángel. Muy logrados son el cíngulo del Ángel o el tratamiento que el artista ha dado a las manos.

La Desnudez o Rodopelo

La Desnudez, vulgo Rodapelo, procesiona desde 1868 hasta 1900 con la Cofradía de Jesús de Nazareno de Zamora y desde 1902 con la Cofradía del Santo Entierro de Benavente, que lo adquiere por la cantidad de doscientas pesetas.

Este paso ha sido conocido por distintos nombres: en los programas antiguos de nuestra Semana Santa (1930) figura con el mismo con el que le identificaban en Zamora, La Desnudez, durante las décadas de los 80 y 90 aparece en los programas con el nombre de La Crucifixión y en el programa del año 2003 recupera su nombre original.

En Benavente es conocido popularmente como El Judío del Clavo debido a que el sayón que agachado barrena la cruz sujeta un clavo entre los dientes.

Los sayones son puramente barrocos, como el dorado de la túnica y los rojos que poseen sus trajes. Las tallas fueron realizadas por el escultor Manuel de Borja en 1668 y los trabajos de encarnación y pintura de las imágenes se confiaron al maestro zamorano Toribio González. La obra satisfizo tanto a los cofrades zamoranos que, un año después, encargaron al mismo escultor de la Bañeza una Crucifixión para sus procesiones.

El Cristo que aparece en el paso no es el original, ya que es mucho más refinado que los sayones. Con certeza puede atribuirse a Ramón Álvarez.

Jesús con la Cruz a Cuestas

De mediados del siglo XIX. Es una imagen articulada de armazón de carpintería, que tanto se utilizaron en la imaginería barroca, en la que se trabajan las partes visibles. La imagen acusa agotamiento en el rostro, que se ve reforzado con la mirada baja y la boca entreabierta.

Restauraron este paso en 1997 y lo dotaron de andas nuevas los hermanos Ángel Luis y José Carlos Guerra.

El año 2003 se le instalaron cuatro faroles antiguos idénticos a los que ya tenían otros pasos de las cofradías.

En la Semana Santa de 2006 procesiona con una nueva túnica realizada de un modo altruista por cuatro costureras benaventanas del Centro de Día de Personas Mayores y corriendo con los gastos del terciopelo el Mayordomo encargado del paso.

Se encuentra en la Ermita de la Soledad e inicia su participación en la Semana Santa el Martes Santo en la Procesión de la Tinieblas. Este día, desde la Plaza Mayor y acompañando de la Virgen de la Soledad, se dirige a la Iglesia de San Juan del Mercado donde permanece hasta la procesión que la Santa Vera Cruz celebra el Jueves Santo.

Procesiona portado por ocho costaleros distribuidos en cuatro banzos. 

Ecce Homo

En el semanario La Voz de Benavente y Comarcas del miércoles, 7 de abril de 2004, nuestro paisano e historiador, Juan Carlos de la Mata, nos informó sobre los aspectos artísticos e históricos de esta talla.

“Originalmente sería una escultura de retablo, ya que no está tallada al completo, por lo cual formaría parte de un entablamento de retablo u ocuparía una homónima del mismo, posiblemente. Ello viene reforzado por la rigurosa disposición frontal de la imagen. Fue realizada por un maestro de oficio, que seguiría sin mas los arquetipos, sin pretender otra cosa. Denota envaramiento y simplificación de los detalles anatómicos. Como es un cierto abultamiento en el pecho, lectura y tratamiento de las telas o ropajes. Túnica y paño de pureza de forma convencional. Se aprecia una leve inflexión en las rodillas y brazos desproporcionados con relación a la caja torácica. Las manos aparecen atadas, como es propio de esta iconografía, desproporcionadas con relación a los brazos, y con todo son lo mas expresivo del conjunto de la imagen; pues aparecen abiertas y marcando o definiendo cada uno de los dedos. Lo cual resulta llamativo frente al escaso tratamiento y simplificación del resto de la imagen. (…)

La dotación de la imagen en el primer tercio del Siglo XVI, coincide con la etapa de la refundación de la Ermita a comienzos del S. XVI, tras su traslado del solar que ocupaba frente al Convento de San Francisco (concretamente en el lugar donde se encuentra ubicado el Hospital de La Piedad). Coincide también con una etapa de pujanza de la Cofradía de La Cruz (titular de la Ermita) y la fundación en la Ermita de la Capellanía de la Cruz, merced a la importante donación de D. Francisco Suárez, el cual en su testamento dispone la instauración de la mencionada Capellanía.

No procede a todas luces del retablo mayor de la Ermita, pues este fue construido para albergar a la Soledad en el S. XVIII.”

Se trata de una imagen realizada en madera policromada de dimensiones 153x43 y de autor anónimo del siglo XVI. Se conserva en la Ermita de la Soledad y una vez restaurada, procesionó por primera vez el año 2004, en la procesión de la Santa Vera Cruz el Jueves Santo.

En nuestra Hemeroteca también tenemos recogida la noticia que de su incorporación a las procesiones de Semana Santa publicó La Opinión de Zamora, el 28 de marzo de 2004

En 2014 estrena andas diseñadas por los arquitectos Luis López y su hija Elena y realizadas por el ebanista Francisco Turiel.

Es obra de mediados del siglo XIX. Este paso sustituyó a una de las imágenes llamadas de devoción que venía procesionándose desde comienzos del siglo XVII.

Fue tanto su arraigó en Benavente que la Ermita de la Vera Cruz pasó a llamarse Ermita de la Soledad y en ella se guarda la imagen. Durante años, la devoción a la Virgen de la Soledad, ha encarnado sentimiento de piedad y amor de todos los benaventanos. Una prueba de ello es que ha sido sacada en rogativa en momentos de calamidad pública. 

Reiteradas calamidades cayeron sobre Benavente y su comarca en el primer lustro de este siglo. Así en el 1710 el cabildo de San Vicente suplica al ayuntamiento que hagan rogativas a la Soledad "para que se aplaque la ira del Señor". Nueva historia de Benavente. José Muñoz Miñambres (1982).

La Imagen de la Virgen ora ante una Cruz desnuda, expresión de la soledad más intensa. El manto que luce en las procesiones está bordado en oro con una calidad exquisita y fue comprado en 1953, según consta en el Libro de Actas de la Cofradía del Santo Entierro, en el folio 24, siendo secretario General Emilio Cadenas.

La Corona y el Corazón con la que sale en la procesión son de plata de Ley, y fueron regalados por los antecesores de la familia Lumeras en el segundo tercio del siglo XIX, según consta en la corona. También posee escapulario en plata con ornamentos decorativos andaluces con la cara del santo rostro de Jaen y rosario muy rico en adornos y forrado igualmente de plata. El rosario viajó a la exposición "Veronicas" en el año 2025 organizada en la Universiad de la capital Jienense.

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